El convenio corporativo como producto B2B

Un gimnasio que quiere captar empresas necesita separar la oferta para abonados particulares de la propuesta para responsables de personas, gerencia y compras. El convenio corporativo debe explicar qué problema resuelve, para quién está pensado y cuál es el siguiente paso.
La propuesta puede organizarse alrededor de tres elementos: acceso sencillo para la plantilla, condiciones comprensibles para la empresa y un punto de contacto que facilite el seguimiento. No hace falta empezar con un catálogo complejo. Conviene validar primero una oferta concreta con un grupo reducido de pymes.
Cómo preparar la propuesta

- Define el perfil de empresa al que quieres llegar y la zona que puedes atender.
- Describe el beneficio para la plantilla sin prometer resultados que todavía no estén medidos.
- Detalla el funcionamiento del convenio: alta, uso, atención y revisión.
- Prepara una llamada de diagnóstico para conocer horarios, tamaño del equipo y objetivos.
La conversación comercial debe centrarse en el encaje. El objetivo inicial no es enviar tarifas genéricas, sino descubrir si existe una necesidad real y quién participa en la decisión.
Un seguimiento que no se pierda

Registra cada cuenta, contacto, propuesta y próxima acción en el CRM. Así el equipo puede distinguir una empresa pendiente de respuesta de otra que necesita una propuesta adaptada. La trazabilidad también permite revisar qué mensajes generan conversación y cuáles deben reformularse.
El siguiente paso

Empieza con una lista limitada de empresas y una propuesta que puedas explicar en pocos minutos. Después de cada conversación, documenta la objeción, el interés y la fecha de seguimiento. El aprendizaje acumulado convierte el convenio en un proceso repetible de captación B2B.
